
Darwin’s Paradox! | Análisis
Konami está en una etapa de renacimiento. Desde hace un par de años la casa de Metal Gear y PES ha pasado de ignorar sus excelentes IPs y pelearse con el fandom a escuchar a su público y lanzar uno que otro juego que se extrañaba. Pero otra iniciativa que está ganándose la buena fe de los gamers es el apoyo a pequeños títulos indie con ansias de la etiqueta «Doble A». Y Darwin’s Paradox! del estudio francés ZDT es una de esas propuestas que a punta de gameplay simple, directo y sin mayores pretensiones podría lograrlo. Vamos a ver qué tal les fue en esta review.

Historia y progresión
Darwin’s Paradox! tiene historia, imagínense. El pulpito Darwin y su amigo son sacados del mar por una nave extraterrestre y llevados a las entrañas de UFOOD, una malvada corporación de alienígenas que opera bajo las sobras. Darwin deberá rescatar a su compañero y regresar juntos al mar escapando de basurales, fábricas, bases secretas y laboratorios submarinos.
Para cumplir su misión Darwin no tiene más que avanzar en un entorno de plataformas y exploración submarina, ambos recontra lineales, activando interruptores y esquivando amenazas. No es un gameplay ni muy profundo ni muy retador, pero sí pide tener las habilidades de Darwin muy presentes todo el tiempo. El chorro de tinta nos ayuda a escondernos y corta la visión de cámaras de seguridad. Y claro, tenemos el conocido camuflaje biológico de los pulpos para evitar que los aliens nos agarren a trompadas.

El juego ofrece un puñado de niveles divididos en una veintena de zonas con puzzles y retos. ¿Hay jefes? No realmente. Cerrando cada nivel, Darwin’s Paradox te lanza un set piece que se convierte en una secuencia de escape para llevarte a una nueva área.
La diversión está ahí, pero ojo que no dura mucho. Como mencionamos antes, Darwin’s Paradox! es un juego independiente con claras aspiraciones a más…. pero es un «indie» al fin y al cabo. La campaña —que por cierto termina en un inesperado cliffhanger— ofrece apenas unas 5 horas de juego. ¿Hay incentivos para rejugarlo? Pues hay una colección de veinte documentos secretos y propaganda conspiranoica escondida a sencillos puzzles de distancia y que bien podrían dar pie a una segunda vuelta. Eso sí, al momento del lanzamiento no hay un New Game Plus ni nada que se le parezca para amenizar la repasada.
Gráfica y sonido
La trama se nos cuenta en cinemáticas muy al estilo de las que se pusieron de moda en la generación de la primera PlayStation, con un evidente bajón en calidad al pasar al gameplay. Aunque ZDT ha usado Unreal Engine 5, no esperen visuales impresionante o framerates altísimos. En la versión de Switch 2 —la que reseñamos— los cuadros por segundo no pasaban de los 30fps y tienen ocasionales caídas cada vez que carga una nueva área. Y sí, es muy notorio el bajón.
Afortunadamente, Darwin’s Paradox! tiene un demo gratuita disponible en consolas y PC para comprar las diferentes versiones. En PS5 y Xbox el framerate sí llega a los 60fps (también con caídas de rato en rato), pero la calidad de las texturas y algunos elementos 2D es la misma que en la consola de Nintendo. Recomiendo probar la demo, no solo para decidirse sino también para desbloquear el skin escondido de la franquicia Metal Gear.
Del sonido no hay quejas. Es más, las tonadas lúgubres pero cómicas características de la ciencia ficción de los años cincuenta cierran muy bien el paquete para vender el ambiente opresor de la invasión extraterrestre. Buen toque, ZDT.

Conclusión
Darwin’s Paradox! es un simpático y cumplidor plataformero con muchas ganas de saltar la varda de juego independiente y hacerse de un nombre en otra categoría. Con unas 5 horas de duración, un entrañable personaje y por su rango de precio (a 25 dólares en formato digital) es fácil recomendarlo. Eso sí, antes de comprar verifiquen si la versión que le toca a su consola predilecta cumple con lo que esperan o si queda corto.

Disclaimer: Este análisis fue realizado gracias a una copia del juego provista por Konami. Esto no influye nuestra opinión editorial ni el puntaje del juego.