Análisis: Soul Sacrifice (PS Vita)

Sorcerer

No es secreto que a mi parecer el PS Vita tiene muy pocos juegos que realmente llamen la atención. Persona 4: Golden fue el primero que realmente me atrapó y justificó totalmente mi compra de la portátil de Sony. Pero al ser un port de un juego de PS2, me dejó aún en espera de aquella nueva franquicia que represente orgullosamente a su consola de origen. Por suerte este problema fue corregido el pasado 30 de abril. Les presento a Soul Sacrifice.

 

Publicado por la misma Sony, Soul Sacrifice es el primer juego para PS Vita desarrollado por Comcept, la nueva compañía de Keiji Inafune, creador de Megaman y antigua cabeza de Capcom. Pero ¿De qué trata este juego? El mismo Inafune ha dejado en claro el mensaje que busca comunicar con su nuevo título: “Para conseguir algo, antes debemos sacrificar algo más”. Este lema se ve aplicado a lo largo de todo Soul Sacrifice desde su gran argumento hasta su sistema de combate y manejo de experiencia.

 

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Es así como se nos pone en el lugar de un prisionero atrapado por el principal antagonista de la historia: El hechicero Magusar, quien se dedica a sacrificar a sus prisioneros uno a uno para absorber su fuerza vital. Con la hora de su ejecución acercándose, el protagonista logra hacerse de un libro dejado por el prisionero anterior antes de morir. Este escrito mágico tiene por nombre Librom, es capaz de hablar y cuenta con el poder de hacer que quien lo lea reviva las experiencias plasmadas en sus páginas como si fueran reales.

Librom es realmente el diario del antiguo compañero de Magusar, quien narra paso a paso sus vivencias desde el momento en que inicia su vida como hechicero. Es aquí donde comienza una historia oscura y llena de momentos tristes con algunos pequeños brillos de esperanza que nos ayudarán a entender por lo que pasa cada uno de los personajes en este mundo de monstruos y magia. El libro además contiene una gran cantidad de información del mundo, los personajes y enemigos. Leerla es algo totalmente opcional, pero recomiendo hacerlo pues es la mejor manera de conocer mejor este complejo universo. Nuestro protagonista deberá leer y revivir cada uno de los capítulos de Librom para así aprender a usar la magia tal como su autor y con suerte, tener una oportunidad de derrotar a Magusar antes que éste tome su vida.

 

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Sin embargo, la vida de un hechicero es mucho más difícil en este mundo que en otras historias de fantasía. El poder utilizado para generar magia proviene de sacrificios, ya sean personales o de otros seres vivos, mientras más poderosa la magia mayor será el sacrificio requerido. Esta es la base del combate en Soul Sacrifice.

Nuestro personaje, a quien le daremos nombre y apariencia personalizada, deberá combatir en pequeños escenarios diseñados específicamente para hacerle frente a uno o varios enemigos (perfectos para jugar unos minutos y dejar el juego para después, aunque algunas luchas pueden llegar a ser bastante largas). Para combatirlos, nuestro hechicero equipará un máximo de seis “ofrendas”, cada una de las cuales representa uno de una lista de cientos de hechizos que obtendremos al vencer en combate; además de un rito negro y una serie de sellos.

 

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Las ofrendas se dividen en clases, ya sean ataques a corta o larga distancia, escudos o hechizos de soporte y curación. Pero, lo que todas tienen en común es un número limitado de usos por batalla, obligándonos a variar nuestros ataques y muchas veces buscar formas de recargar sus usos antes de abusar de uno de ellos e inutilizarlo por el resto de la lucha. El rito negro en cambio solo puede usarse una vez por combate y solamente si el hechicero ha recibido una buena cantidad de daño. Estos ataques son los más poderosos del juego pero luego de usarlos dejarán consecuencias negativas en el personaje, como por ejemplo una reducción en su defensa o visibilidad.

Por último los sellos o “sigils” son marcas colocadas en el brazo derecho del hechicero para aumentar su fuerza, defensa o alguna habilidad particular.

 

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Una forma de recargar los usos de nuestras ofrendas es a través del sacrificio de los enemigos derrotados, pero también podremos recuperar algo de vida si decidimos salvarlos; sin embargo, esta mecánica no solo tiene esa función. La dualidad sacrificio/ganancia se hace presente en Soul Sacrifice con cada enemigo caído, desde un gigantesco jefe de nivel hasta un peón insignificante puede ser salvado o sacrificado. Al realizar cualquier de estas acciones ganaremos experiencia que aumentarán la Vida (defensa) o la Magia (fuerza) de nuestro personaje al salvar o sacrificar respectivamente.

La mecánica de sacrificios se extiende además en el argumento del juego, pues al derrotar a un jefe y elegir salvarlo, éste se convertirá en un aliado para batallas a futuro; pero al sacrificarlo, obtendremos una gran cantidad de poder mágico. La decisión es nuestra.

Soul Sacrifice nos pone un límite de cien niveles para crecer, pero estos se dividirán en las dos cualidades mencionadas; siendo decisión del jugador cual de estas desea mejorar, dejando a la otra de lado o mejorándolas por igual. Por ejemplo podremos llegar a tener nivel 50 de vida y 50 de magia o 99 de vida y 1 de magia si así lo deseamos. De esta forma será difícil ver a muchos personajes exactamente iguales al jugar en línea; siendo los más comunes aquellos que se van a los extremos con 99 puntos de vida o magia.

 

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Y ya que menciono el apartado en línea, desde la aparición del demo del juego, Soul Sacrifice ha demostrado tener uno de los mejores y más sólidos sistemas para jugarlo con amigos ya sea a través de la conexión ad-hoc del PS Vita o por una red wi-fi. Hasta cuatro hechiceros podrán unirse para hacerle frente a uno o varios enemigos en común, cuando las batallas nos parezcan demasiado difíciles o simplemente para disfrutar de un buen combate cooperativo.

Además, el concepto de sacrificio/ganancia influye en el juego multi-jugador de una manera muy particular. Y es que así como podemos sacrificar o salvar a nuestros aliados en el modo de un jugador, aquí también se puede decidir si vale la pena entregar la mitad de nuestra vida para resucitar a un amigo caído en combate o si es más conveniente sacrificarlo para generar un poderoso hechizo que dañará de forma crítica al rival, pero dejará a este jugador convertido en un fantasma quien solo podrá ayudar de forma secundaria en lo que resta de la pelea.

Con varias comunidades formándose alrededor del juego y una gran cantidad de jugadores conectados, sin mencionar el constante flujo de nuevo contenido DLC gratuito (al menos hasta el momento) el modo multi-jugador en línea de Soul Sacrifice tiene mucho tiempo de vida por delante.

 

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En el apartado técnico, Soul Sacrifice muestra una buena calidad gráfica, aunque no es nada que no se haya visto antes en la portátil. Donde brilla realmente es en su dirección artística y el diseño de personajes y monstruos; en especial de los jefes, los cuales parecen salidos de pesadillas representando algún aspecto negativo del espíritu humano: Avaricia, Vanidad, Violencia, etc. por la cual fueron consumidos antes de su transformación.

La música es el otro punto técnico indispensable en todo videojuego y que en Soul Sacrifice alcanza una calidad muy alta gracias al estupendo trabajo de los músicos de Skywalker Sound (sí, los mismos de Star Wars). Con varias melodías a la altura de aquellas de las más grandes producciones de Hollywood.

 

Cabe mencionar que el juego no es perfecto y cuenta con algunos puntos mejorables: El combate, si bien está totalmente enfocado en la acción, puede sentirse un poco incómodo al inicio por las restricciones de movimiento al no poder saltar o al momento de utilizar el sistema de “mira automática” de las magias de largo alcance. Por suerte ambos son detalles a los que uno se acostumbra a los pocos minutos de jugar.

Por otro lado, las ofrendas se hacen cada vez más fuertes al combinarlas con otras del mismo tipo o crean nuevos tipos al combinarlas con otras clases. Esto le da gran variedad a las opciones de combate disponibles, pero a su vez crea una necesidad de luchar repetidas veces contra los mismos enemigos. Si es que queremos conseguir la forma perfecta de cada una de nuestras magias favoritas, deberemos conseguirla varias veces y combinarla repetidamente.

 

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Soul Sacrifice no es un juego para todos los gustos, en especial no para aquellos que disfrutan de juegos mucho más simples. Sin embargo, para aquellos que gusten del género RPG de acción y no les importe tomarse un poco de tiempo organizando sus habilidades y decidiendo como mejorar a su personaje tendrán uno de los mejores juegos, sino el mejor hasta el momento, para PS Vita en sus manos.

La nueva obra de Keiji Inafune y su equipo combina de manera magistral la velocidad y tensión de los juegos de acción junto con la variedad de habilidades y el gusto por el “loot” (o coleccionar gran cantidad de objetos) de un RPG; todo esto unido por una trama muy interesante y sombría que no duda en mostrarnos hasta donde puede llegar el lado oscuro de un ser humano. Pero también, como incluso en los lugares más lúgubres siempre puede existir una luz.

¿Qué tanto estas dispuesto a sacrificar para alcanzarla?

 

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Jorge García Soto

Redactor, diseñador, productor y desarrollador de videojuegos pero sobre todo gamer y fan de la industria.

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